*Poder Público *
La Secretaráa Municipal de vivienda (Sehab), la Defensa Civil Municipal, el Cras (Centro de Referencia de Asistencia Social) y la Sub-prefectura do Butantã estuvieron reunidos en el local con residentes y líderes del Real Parque. De acuerdo con los residentes locales, estos representantes del poder público explicaron que en un principio irían a hacer una lista de las familias que habian perdido sus hogares.
A continuación, se distribuiría un kit básico con mantas, alimentos, colchones y otros artículos esenciales. Además, afirmaron que no podían hacer nada de inmediato para abrigar a las famílias. Sólo a partir de los dias 28 y 29 de septiembre hablarian con las famílias, y oferecerian un subsidio de alquiler con valor de 400,00 R$ (quatrocientos reales), con carácter provisional durante doce meses. Según se informa, se dará inicio a la construcción de conjuntos de vivienda, pero, no hay previsión de fechas.
En la reunión, un miembro de la comunidad alegaba que las personas no podrían dormir bajo la lluvia. Sin embargo, a partir de las 19.00 horas, los representantes del poder público cerraron el Proyecto Comunitário Capullo, obligando a las famílias sin hogar a buscar apoyo y refugio de otras casas en la favela. Muchos vecinos ofrecieron sus casas a las famílias que estaban incluso con niños de pecho. Al final de la noche, se informó de que el gobierno había entregado colchones, mantas y alimentos a las familias.
*Las Famílias Indígenas*
De las aproximadamente trescientas familias afectadas, aproximadamente cuarenta de ellas son indígenas Pankararu, con un promedio de 180 indígenas sin hogar. El pueblo Pankararu es original del estado de Pernambuco y comenzó a emigrar a Sao Paulo en la década desde 1950, luchando durante años en la metrópoli paulista, por mejores condiciones de supervivencia y el permanente reconocimiento de su identidad.
Maria Lídia da Silva, Pankararu, agente de salud y vice-presidente de la Asociación SOS Pankararu cuenta que la situación la dejó desesperada viendo el estado caótico en el que estaban las famílias intentando recuperar lo que fuese posible. En aquel momento vi a muchos estudiantes de una escuela cercana sin control, apretándose y saliendo por el portón escolar en busca de sus familias. "Espero que en mi vida nunca más vea una situación como esa de mis parientes sufriendo tanto", dice.
Para Maria das Dores, Pankararu y presidente de la Asociación SOS Pankararu, "el gobierno del Estado no toma medidas razonables para las minorias comunitarias. No hay diálogo claro que garantice la comprensión de la comunidad". Para ella, la comunidad no cree en las propuestas públicas, pues no se dan garantías de lo que se dice. "No se ven mejoras en las condiciones de residencia ni en la viviendas" La líder indígena hace hincapié en que la comunidad Pankararu, hace más de 20 años ha estado solicitando una zona territorial propia que los proteja de esas condiciones humillantes e inhumanas.
*Solicitud*
El lider Ubirajara Ângelo de Souza, indígena Pankararu, dice que las personas yá estaban viviendo en condiciones precarias sin red de alcantarillado, con ausencia de saneamiento básico. "Todo esto es debido a la falta de vivienda y porque muchos gobernantes no se preocupan con los seres humanos, especialmente con nosotros que somos indígenas"
Dijo que las situaciones se repiten. Esto se ve tanto en el Real Parque, zona sur, como en la zona este de São Paulo donde hay muchas familias Pankararu que viven en zonas de riesgo y que buscan apoyo y vivienda a través del poder público, para la atención específica a indígenas que que viven en zonas urbanas. "Nosotros no vendemos ninguna tierra a nadie. Hoy en día pedimos un pedazo de tierra y se nos trata indignamente. Dondequiera que estemos, en cualquiera que sea el territorio brasileño, somos indios. ¿A quien tenemos que pedir tierra, si somos dueños de estas tierras que fueron invadidas?", reflexiona indignado.
Incluso en la situación de miseria y de abandono público, este pueblo indígena ha estado preservando tenazmente sus tradiciones y costumbres ancestrales, "independientemente de las malas condiciones de vida que poseen en esta ciudad, dentro de una favela", apunta Dores.
Para muchas familias, es desmoralizante observar la contradicción lujosa, del otro lado de la favela, en la región donde viven. Si al final de la década de los 50, emigraban de su aldea a causa de la seca y de los conflictos con invasores, hoy luchan en la ciudad contra la especulación inmobiliaria, por el respeto a los pueblos indígenas que viven en áreas urbanas, por condiciones dignas de supervivencia en la metrópoli y por una actuación rápida y seria del poder público.
** del Consejo Indigenista Misionário, de la Gran São Paulo.***
25 de septiembre de 2010.
LAS FAMÍLIAS EN ESTE MOMENTO PIDEN APOYO Y DONATIVOS
*SE NECESITA MUCHA SOLIDARIDAD*
*CONTACTOS DEL REAL PARQUE*
Dora (lider indígena Pankararu) - Tel.: 8156-7367
Paula (Favela Atitude) - Tel.: 9838-5904
Cris (Favela Atitude) - Tel.: 7503-4948
